Aprovechamiento de la luz natural en el diseño de espacios

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Aprovechamiento de la luz natural en el diseño de espacios

El aprovechamiento de la luz natural permite una considerable reducción del consumo además de crear un agradable ambiente en los espacios.

La etapa del diseño de los edificios y su distribución interior es fundamental para que el proyecto sea más eficiente energéticamente. La ubicación de las ventanas, el tamaño de éstas, el tipo de acristalamiento, su orientación, así como las dimensiones del local con respecto a la entrada de iluminación natural son algunos de los datos a tener en cuenta a la hora de valorar  el aprovechamiento de este recurso.

En el caso de la luz natural el cromatismo de los revestimientos en los paramentos también puede suponer una considerable reducción de la iluminación artificial. Así las paredes, suelos y techos en tonos claros pueden ayudar a conseguir este fin.

Es importante tener en cuenta el uso del edificio para establecer correctamente su curva de demanda lumínica. La luz natural procedente del sol tiene un cierto componente aleatorio que en la fase de diseño modelamos considerando las medias históricas. La curva de demanda debe contrastarse con la aportación solar en base horaria anual para seleccionar la mejor opción de diseño.

El solapamiento de ambas curvas, la demanda lumínica por una parte y la aportación de luz solar por la otra, pondrá de manifiesto momentos en que la radiación solar está por encima de nuestra demanda. Para estos momentos debemos prever sistemas de protección solar adecuados.

La distribución interior también condiciona el grado de aprovechamiento de la luz natural. No todas las zonas de nuestro espacio requieren los mismos niveles de intensidad lumínica. Si a partir de las curvas de aporte de iluminación solar somos capaces de distribuir nuestro espacio de forma que las zonas de mayor demanda se sitúen en los lugares de mayor aportación reduciremos las necesidades de iluminación artificial.

Pensemos por ejemplo en una oficina con un pool abierto de trabajo donde se sitúan varias personas con una demanda lumínica constante en horario laboral, y una zona de salas de atención y reunión que se utilizan ocasionalmente y por lo tanto tienen menor demanda de iluminación en global. Si a nivel de diseño situamos el pool de trabajo en una zona con mayor aporte de luz natural la demanda total de iluminación artificial será menor.

Un caso muy frecuente es el de locales existentes a reformar donde las posibilidades de diseño se reducen. Aún así se puede trabajar el aprovechamiento de la luz natural de varias formas.

Una de ellas es actuar sobre el tamaño de los ventanales de fachada. Si no es posible modificarlo al menos casi siempre se podrá actuar sobre el tipo de cristales instalados. Otra actuación posible son los sistemas de protección solar de los que hemos hablado, y la adecuada selección de las gamas cromáticas de los distintos paramentos interiores.

En definitiva, un buen diseño de nuestro espacio nos permitirá disfrutar de la luz natural de la forma más racional consiguiendo además un importante ahorro energético.

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