El 37% de los trabajadores no logra concentrarse en sus oficinas

Atención en la oficina

El 37% de los trabajadores no logra concentrarse en sus oficinas

Según un estudio llevado a cabo por Steelcase, compañía especializada en equipamiento de espacios de trabajo, un tercio de los trabajadores de todo el mundo no logra concentrarse en sus oficinas.

Las conversaciones en voz alta y la sobrecarga de e-mails constituyen las principales causas de distracción en el trabajo. Éstas, junto a otras como las llamadas de teléfono, las interrupciones de los jefes, o las distracciones mentales, hacen que cada trabajador pierda una media de 86 minutos de su tiempo de trabajo. Si multiplicamos ese tiempo por día y por trabajador, el resultado arroja una pérdida ingente de horas de trabajo que, traducido a dinero, supone un impacto más que evidente en la cuenta de resultados de cualquier compañía.

El silencio, seguido de la privacidad y el aire fresco, son los principales elementos que los empleados demandan para estar más concentrados; aunque en el acto de concentrarse y atender tiene mucho que ver nuestro cerebro. Para entenderlo, Steelcase ha llevado a cabo una investigación con neurocientíficos estadounidenses que arroja las claves para que los trabajadores se concentren mejor.

¿Cómo es nuestro cerebro?

Gracias a la investigación, se ha descubierto que existen multitud de mecanismos biológicos implicados en la actividad de la atención. La corteza prefrontal, considerada como el CEO del cerebro, es quien dirige nuestra atención junto con otros elementos que también influyen en la atención:

  1. El estado psicológico. Cuando estamos cansados y aletargados nos cuesta controlar nuestra atención y cuando estamos excitados, nuestras mentes pasan de una cosa a otra constantemente.
  2. El sistema límbico que nos anima a prestar atención a los estímulos que provocan miedo o entusiasmo. John Medina, biólogo de desarrollo molecular de la Washington State University, explica que “el cerebro humano responde de manera natural a lo inesperado, lo que hace que seamos muy fáciles de distraer”.
  3. Pensamientos y preocupaciones internas.
  4. La atención también es una función de la orientación motriz, es decir, lo cerca que estemos de un estímulo sensorial afecta al nivel de atención que le prestaremos. Por eso, a los estudiantes que se sientan cerca del profesor les cuesta menos prestar atención que a los que se sientan lejos.

Por lo tanto, podemos concluir que en hay diversos factores que influyen en la atención en el espacio de trabajo. En el próximo artículo, profundizaremos más en esta tema. ¡Gracias por leernos!

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