Rentabilidad de una instalación solar térmica

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Rentabilidad de una instalación solar térmica

La rentabilidad de las instalaciones es uno de los pilares fundamentales en los que basamos todo nuestro discurso. El caso de la energía solar térmica no va ser una excepción. Como en otras ocasiones haremos un primer análisis simple donde introduciremos los parámetros básicos y a continuación daremos las pautas de un análisis más complejo.

En este primer análisis tendremos en cuenta tres factores: la diferencia de inversión entre nuestra instalación solar térmica y una instalación convencional; el coste energético
que tendríamos en la instalación convencional para generar la misma cantidad de calor útil; y la diferencia entre el coste de mantenimiento de ambas instalaciones.

La mayor inversión en la instalación de energía solar se compensa con los ahorros conseguidos en costes energéticos, teniendo en cuenta también los costes de mantenimiento. Los podemos expresar como un flujo de caja negativo en el momento de realizar la inversión y unos flujos de caja positivos a lo largo del tiempo que representan los ahorros conseguidos. Todo ello nos da un periodo de retorno de la inversión, conocido como pay-back, y una tasa interna de rentabilidad conocida como TIR.

El análisis complejo introduce otros factores. El punto de partida será la curva de demanda térmica y las instalaciones contempladas tendrán que cubrir dicha curva para que ambas sean comparables; pero ello supone que la instalación solar térmica deberá contar con un sistema de apoyo, cuestión que debemos tener en cuenta a la hora de evaluar la diferencia entre las inversiones.

De igual forma el sistema de apoyo tendrá un cierto consumo y un mantenimiento, motivo por el cual también aumentarán estos costes o, dicho de otro modo, disminuirán los ahorros conseguidos.

Hasta ahora hemos visto que la diferencia de inversiones será mayor con este análisis y los ahorros menores. Pero hay un tercer factor: la vida útil. Las instalaciones de energía solar térmica apenas tienen partes móviles sujetas a desgaste y por lo tanto su vida útil es muy prolongada. En nuestro análisis complejo este factor también lo tendremos en cuenta como un coste adicional: el coste de reposición de equipos.

Mientras que en la instalación solar térmica será cero en la instalación convencional tendrá un cierto valor en un momento determinado que hará que el ahorro en ese preciso instante sea muy elevado; recordemos que los ahorros los expresábamos como flujos de caja positivos en nuestro análisis de rentabilidad.

En definitiva el análisis complejo no da resultados mejores ni peores que el análisis simple, sino únicamente más precisos.

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