¿Cómo se mide la rentabilidad?
Hablar de ahorro energético es hablar de rentabilidad. Muchas veces hemos escuchado hablar de productos que prometen grandes ahorros en nuestro consumo, pero cuando vemos su precio nos preguntamos si realmente valdrá la pena.
El problema del usuario es que una vez comprado el producto ya ha realizado la inversión pero los ahorros vendrán en un futuro, con lo cual existe la incertidumbre de si realmente llegarán o si lo harán en la medida esperada; además dichos ahorros serán muy difíciles de comprobar ya que el gasto energético va asociado a muchos factores y no se puede medir con facilidad el correspondiente a uno de ellos aisladamente.